![]() |
Como parte del evento Espacio Sonoro que la Dirección de Música
de la Casa de las Américas convocó el pasado día 6 de julio en la Sala
Manuel Galich de la institución y estuvo dedicado al Maestro Juan Blanco,
se presentó el audiovisual La catedral sumergida, del joven realizador
cubano Yolyanko William Argüelles. La catedral sumergida está insertada en una vieja leyenda bretona que describe el terrible cataclismo que azotó a una isla cerca de una desconocida costa francesa. Poco
tiempo después, los pobladores cercanos al lugar oían, en las noches de
luna llena, las campanadas de la catedral de la desaparecida isla. A principios del siglo XX, el músico francés Claude Debussy compone una obra para piano tomando como referencia la leyenda: La catedral sumergida. Dicha
obra sería retomada en 1974 por Isao Tomita quien haría una versión de
la de Debussy, introduciéndole coros y efectos sonoros trabajados con
los nuevos sintetizadores. En el año 2000 realicé una serie de dibujos partiendo de la idea de concebir cómo sería una catedral nunca vista por alguien, una catedral virgen, caótica, que desorientara un tanto al que la viese por primera vez. En ella aparecen elementos de una catedral común como gárgolas, los vitrales, coros e incluí también símbolos de otras religiones. En el años 2006, retomé esta serie de dibujos y los llevo al mundo de la animación. El movimiento me es esencial, de
ahí que la proyección de la catedral siempre me parecía
debía ser un solo cuerpo, un conjunto, en el que realizando un plano-secuencia,
el movimiento de la cámara sería hacia abajo. La palabra “sumergida” nos da la idea de que el cuerpo está rodeado de líquido, y entonces pensé en la frase “la catedral es el cuerpo de Cristo”, así que no ubiqué a una catedral bajo el agua, si no que me concentré en la imagen del ser humano antes de nacer cuando habita dentro de otro ser. Esta idea me dio la posibilidad
de desarrollar una historia a partir de hechos que no han sido expuestos,
que no han visto la luz. La música es un elemento importante en el audiovisual, pues permite marcar los ritmos y momentos climáticos de la imagen, construyendo un poderoso conjunto donde música e imagen se integran armoniosamente. Yolyanko, graduado en 1997 de la Academia de Bellas Artes de San Alejandro, también ha colaborado con ilustraciones para revistas como La Gaceta de Cuba, Clave y los tabloides El Caimán Barbudo y Jazz Plaza. |
||||||||