Desde
su fundación, a inicios de la década de 1960 y a lo largo de sus
ya casi cinco décadas de creada, la
Colección Arte de Nuestra América de Casa de las Américas ha
contado con una amplia y variada donación de artistas de
la región en la que destacó México con una representación paradigmática.
No
hay que olvidar que fue este país, el único de la región que nunca
rompió relaciones culturales y políticas con Cuba, aún en sus momentos
más críticos.
Los estrechos vínculos que
históricamente han existido entre ambos pueblos han posibilitado
un tránsito continuo de experiencias en el campo artístico, compartiendo
influencias y tendencias, así como una búsqueda en el tópico de
lo nacional que dio lugar a una nueva manera de concebir el arte
y la producción artística.
De ahí la fuerza y orientación
que siguieron sus vanguardias artísticas a partir de la década de
1920.
La Casa de las Américas
quiso honrar este histórico lazo cultural al convocar a un gran
número de los más importantes artistas mexicanos que, a escala internacional,
fueron marcando pautas en el desarrollo de las artes visuales de
la región.
A través de muestras transitorias,
premios convocados por la institución de diferentes géneros, expresiones
y técnicas, muchas de las obras de estos artistas pasaron a formar
parte de la Colección Arte de Nuestra América.
Desde la segunda mitad del
siglo XX y hasta la actualidad, innumerables artistas mexicanos
de generaciones tan disímiles como David Alfaro Sequeiros, José
Luis Posada, Rafael Coronel, Manuel Felguerez,
Arnold Belkin y Lucía Maya han enriquecido con su quehacer los fondos
de esta colección, legándonos un perfil diverso del arte de este
país que va de la gráfica y el arte popular a la abstracción, como
del expresionismo a la pintura de influencia fantástico-metafísica.
Sirva esta selección de
obras de la colección de grabado y pintura como homenaje y testimonio
de años de colaboración y reconocimiento.