![]() |
![]() |
|
||||||||
| Antiguo Colegio de San Ildefonso (fragmento) |
Las colecciones que la UNAM resguarda son heterogéneas
y extensas, ya que abarcan desde las ciencias exactas hasta el
patrimonio artístico y arquitectónico. Así, podemos imaginar su
gran diversidad: gabinetes de historia natural y curiosidades;
pinturas murales de los grandes maestros del muralismo mexicano;
colecciones de biología, medicina y geología; obras artísticas,
acervos bibliográficos y edificios de valor histórico. El punto más fuerte de este cúmulo de colecciones
diversas es que representan la riqueza e importancia de la Universidad
Nacional Autónoma de México como
alma máter del saber.
[1]
En contraste, su punto débil se centra en que
muchas de estas grandes colecciones no son parte del plan museológico
de sus museos, es decir, que en su mayoría se encuentran almacenadas
y olvidadas, esperando ver nuevamente la luz y cumplir con su
función esencial: ser objeto de estudio, exhibición e interpretación. Otra de sus grandes problemáticas es su diversidad.
En algunos museos se resguardan colecciones de contenidos completamente
distantes que, en ocasiones, no tienen relación alguna con la
misión del museo. Un ejemplo claro es el del Museo Universitario
de Ciencias y Artes (MUCA) ubicado en la Facultad de Arquitectura
de la Ciudad Universitaria. El MUCA fue creado en 1959 bajo los siguientes
lineamientos: ser un museo de ciencias, artes y humanidades vinculado
en general a todas las disciplinas relacionadas
con el quehacer universitario y ser un espacio dinámico
que no incluya colecciones. A pesar de este plan estratégico del museo, su
historia ha sido diferente: ha recibido donaciones de colecciones
de artes populares, arqueológicas y contemporáneas que se encuentran
en el olvido pues uno de los principales intereses del museo es
acercar a la comunidad universitaria a las nuevas propuestas artísticas. El Museo Universitario del Chopo (MUCH) también
se sumó a esta gran contradicción: el edificio que actualmente
alberga al museo fue el antiguo Museo Nacional de Historia Natural
hasta 1964 en el que, tras su desaparición y traslado de gran
parte de sus colecciones al patrimonio universitario, una fracción
de este legado se conservó en el MUCH. El Museo Universitario del Chopo se fundó en 1975
con la misión de crear un espacio audaz abierto a las expresiones
del arte actual, por lo cual y, a lo largo de su trayectoria,
recibió donaciones de manifestaciones artísticas. De esta forma,
la pequeña colección que conformó el museo, hasta antes del 2002,
[2]
fue una mezcla incorpórea entre un gabinete
de historia natural y una galería de arte contemporáneo. En contraste con estas dos instituciones, tenemos
otra visión diferente con espacios como la Casa del Lago y el
Antiguo Colegio de San Ildefonso,
[3]
que no cuentan con colecciones permanentes
y son más funcionales como salas de exhibición. El panorama del patrimonio de la Universidad Nacional
Autónoma de México es contrastante: por una parte, tiene grandes
acervos, pero por otra, su estructura orgánica y museística le
impide conformar planes estratégicos que consideren a las colecciones
como el eje principal de la vida de sus museos. Es, en este sentido,
que sus colecciones son su caballo de Troya y, a su vez, su gran
fuerza y su mayor flaqueza. ¿Museos o centros culturales? El órgano rector de la vida cultural de la UNAM
es la Coordinación de Difusión Cultural, de quien dependen los
museos de arte de la Universidad: Museo Universitario del Chopo
(MUCH), Museo Universitario de Ciencias y Artes (MUCA, en sus
dos ubicaciones: Ciudad Universitaria y Colonia Roma), Casa del
Lago, El Eco, el Antiguo Colegio de San Ildefonso (cuyo mandato
comparte con el Gobierno del Distrito Federal y el Consejo Nacional
para la Cultura y las Artes) y, en un futuro próximo, el Museo
Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC). El caso de espacios como el Museo Universitario
de Ciencias y Artes ubicado en la colonia Roma, El Eco y el Antiguo
Colegio de San Ildefonso, no cuentan con colección permanente
alguna, es decir que, a excepción de El Eco cuyo espacio arquitectónico
concebido por Mathías Goeritz es en sí mismo la obra de arte,
fungen como meros espacios de exhibición. A raíz de estas reflexiones surge la pregunta
¿en qué medida podemos considerar a estos espacios como museos
cuando no tienen en su columna vertebral una de las funciones
sustanciales de la misión museística que es coleccionar? El nuevo proyecto emprendido por la
Coordinación de Difusión Cultural es la construcción del Museo
Universitario de Arte Contemporáneo, que se prevé inaugurar en
noviembre de 2007 y pretende renovar esta visión puesto que planea
conformar y aumentar la colección de arte contemporáneo que la
Universidad ha incrementado a lo largo de los últimos años. Los
programas y herramientas de este nuevo museo estarán orientados
a generar conocimiento, facilitar la educación, estimular las
experiencias significativas y permitir el goce estético. Queda la pregunta en el aire de si
los proyectos museológicos de la Universidad siguen contagiados
por la falta de un plan estratégico concreto que les ayude a definir
su papel en la escena universitaria o, en su defecto, continuar
con viejas prácticas sumadas a nuevas propuestas. El Museo Universitario del Chopo Como se ha mencionado, el Museo Universitario
del Chopo nació en 1975 por iniciativa de la Universidad Nacional
Autónoma de México como un espacio universitario alternativo para
la difusión de las tendencias más novedosas de las artes. A la
par de su creación, el museo también destacó por su carácter comunitario,
ya que estableció vínculos estrechos con la comunidad y con grupos
marginales. Desde el 2004 se inició el proyecto
nuevo Chopo, en el que se contempla la
creación de una mediateca, galerías flotantes, un foro, así como
cafetería y tienda. El proyecto arquitectónico está a cargo de
Enrique Norten,
[4]
quien se encargará de crear un envase llamativo
dentro del edificio histórico, dejando de lado la preocupación
sobre qué poner dentro, o cómo comunicar lo que se va a exhibir.
Así surge la inquietud: ¿A través de los estudios de público y
de oferta cultural universitaria y de la ciudad de México, está
iniciativa responde a los intereses y necesidades de sus visitantes? El principal punto de apoyo para esta
iniciativa fue modernizar la infraestructura del museo para continuar
con su perfil comunitario, alternativo, marginal y a bajos costos
pero con una calidad adecuada y con tecnología de punta. ¿Será
acaso que con estas modernizaciones se cumplirán las expectativas
y necesidades de sus públicos?. Quizá se debió plantear, en primer
lugar, solución a las problemáticas más inmediatas como definir
de manera clara y concisa la misión del museo pero, sobre todo,
realizar estudios de público que arrojaran sus verdaderas necesidades
y expectativas. El museo no se ha preocupado por desarrollar
proyectos y políticas acordes con su misión y que respondan a
satisfacer las necesidades de sus visitantes. Quizá el más vivo ejemplo de esto sea
el actual proceso de renovación que sufre su inmueble, ya que
tomando como referencia los postulados del museo actual de Néstor
García Canclini, su mayor creatividad es arquitectónica, no museográfica
ni mucho menos museológica y gracias a la falta de estas nuevas
ideas acerca de la función del museo, se ha tratado de resolver
al museo en centro cultural. Hacia nuevas propuestas A pesar de las problemáticas antes
mencionadas, la Universidad Nacional Autónoma de México tiene
en sus manos el potencial para hacer de sus museos, instituciones
con un perfil claro y definido; debe aprovechar su posición como
máxima casa de estudios mexicana y desarrollar estrategias que
ayuden a sus museos de arte a estar a la vanguardia no sólo arquitectónicamente,
sino también a nivel estructural. En lo que a sus colecciones
se refiere debe explotarlas como directriz de sus museos ya que: …un auténtico coleccionista prefiere
no adquirir en cantidad (como los cazadores no quieren que la
presa, simplemente, desfile ante ellos)…el mero hecho de adquirir
y acumular no es coleccionar.
[5]
Los museos de arte de la UNAM están
faltos de normas mínimas sobre organización y
conservación de sus colecciones, a pesar de que cuentan
con un organismo como la Dirección General del Patrimonio Universitario,
instancia encargada de la conservación, organización y control
de los bienes culturales de la Universidad. Esta Dirección, centra
su eje de acción en los procesos administrativos de los bienes
patrimoniales más que en brindar las pautas necesarias para la
adecuada gestión de las colecciones en el contexto de un plan
museológico bien definido.
[6]
Después de superar las carencias en
lo referido a sus colecciones, los museos de arte de la Universidad también se enfrentan a otro gran reto: sus públicos.
Haría falta realizar estudios de público
de manera permanente para detectar aciertos y áreas de oportunidad,
para así tener referencia de las necesidades de los visitantes
asiduos y también para poder captar al público cautivo. Este tipo de ejercicios ya se han llevado
a cabo anteriormente con éxito y ha arrojado información útil,
tal fue el caso de los estudios que se realizaron en las exposiciones
temporales Morir de amor y Soldado Rojo de Noticias. Li Zhensheng, celebradas en el Museo Universitario
de Ciencias y Artes del campus universitario. En lo que se refiere a la estructura
de sus museos, se debe dejar de lado el auge contagiado de otras
latitudes por los proyectos arquitectónicos de grandes firmas,
como la construcción del Museo Universitario de Arte Contemporáneo,
obra de Teodoro González de León, uno de los pilares de la arquitectura
contemporánea mexicana y la renovación del Museo Universitario
del Chopo a manos de Enrique Norten. Respecto a esto, Kevin Power menciona:
La
creación de una institución es una cosa; la formación de una colección
o el establecimiento de un programa museístico coherente y profesional
es otra bien distinta. Todo lleva tiempo y no hay atajos.
[7]
La estructura que necesitan desarrollar
los museos de arte de la Universidad no sólo se limita a lo espacial,
sino que deben comenzar sus cimientos desde su forma orgánica,
elaborando planes museológicos certeros que ayuden a definir su
misión no sólo en el panorama universitario, sino que también
en la escena museística nacional. La Universidad Nacional Autónoma de
México puede tomar las riendas y llevar a sus museos de arte a
la vanguardia de la museística mexicana echando mano de sus múltiples
recursos y desenvolviéndose como una institución enfocada a la
difusión cultural como un organismo con cimientos museológicos
bien definidos.
[1]
El ejemplo más claro se ilustró con
la exposición Maravillas
y curiosidades. Mundos inéditos de la Universidad, celebrada
en el Antiguo Colegio de San Ildefonso en la ciudad de México
en octubre de 2002 a mayo de 2003, en la que se exhibió gran
parte de las colecciones universitarias.
[2]
En 2002, la colección de historia natural
del Museo Universitario del Chopo se cedió para su custodia
permanente al Instituto de Biología de la Universidad Nacional
Autónoma de México.
[3]
Cabe señalar que la única colección
con que cuenta el Antiguo Colegio de San Ildefonso son los murales
de Diego Rivera, José Clemente Orozco, Fernando Leal, Ramón
Alva de la Canal, Fermín Revueltas
y Jean Charlot distribuidos a lo largo de sus tres plantas
arquitectónicas.
[4]
Enrique Norten, arquitecto mexicano,
ha realizado grandes proyectos arquitectónicos como la Biblioteca
para las Artes Visuales y Escénicas de Brooklyn, Nueva York;
la Biblioteca de Filadelfia, Philadelphia, Pennsylvania y el
futuro Museo Guggenheim, Guadalajara, México. También ha desarrollado
proyectos museográficos como el de la exposición El
imperio azteca en los museos Guggenheim de Nueva York y Bilbao.
[5]
Susan Sontag, El amante del volcán, Madrid, Alfaguara, 1995, p. 35.
[6]
Véase Procedimientos para el Control
de Bienes Muebles Patrimoniales y Manual para el control
y movimiento del Patrimonio Artístico y Cultural de la UNAM
en el sitio electrónico de la Dirección General del Patrimonio
Universitario: http://www.patrimonio.unam.mx/manuales_patrimonio.html
[7] Kevin Power, “Empujando siempre hacia delante” en, Museo de Museos. 25 Museos de Arte contemporáneo en la España de la Constitución, Madrid, Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales, p. 15. |
|||||||||
![]() |
![]() |
|||||||||
![]() |
![]() |
|||||||||