Jose David Alfaro Siqueiros - Retrato de la mujer del artista

José Clemente Orozco - El Maguey

Diego Rivera - Retrato de Eva niña

Diego Rivera - Modesta cosiendo

 

 

 

 


Homenaje a México. Muralista en la Colección del Museo Nacional de Bellas Artes
La Habana, hasta el 26 de noviembre

Las Jornadas Culturales de México en Cuba 2007, que tuvieron lugar en La Habana desde el 12 de septiembre, relacionan la obra de Frida Kahlo y de Diego Rivera como tema de algunos de sus eventos principales. El Museo Nacional de Bellas Artes se suma a esas actividades con una modesta exposición de sobresalientes artistas de la escuela muralista mexicana: Diego Rivera, José Clemente Orozco y José David Alfaro Siqueiros. La muestra ha contado con el apoyo de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, la Embajada de ese país en La Habana y Casa de las Américas

En la segunda década del siglo pasado en México floreció un movimiento artístico muralista protagonizado, fundamentalmente, por tres pintores: Diego Rivera, José Clemente Orozco y José David Alfaro Siqueiros. Con técnicas y personalidades diferentes, los tres compartieron ideas comunes y trabajaron en la decoración de edificios públicos con temas que exaltaron la tradición precolombina, sobre todo maya, la reivindicación de valores sociales y el reflejo de los conflictos existentes, el espíritu revolucionario.

Según los investigadores, la decoración de edificios públicos, las figuras gigantescas, el colorido, la influencia del Trecento italiano y del contemporáneo expresionismo europeo, la pertenencia al Partido Comunista de su más destacados representantes y, sobre todo, el compromiso político fueron los matices que a grandes rasgos pueden caracterizar a este movimiento, de indudable influencia en el surgimiento y consolidación del Arte Moderno en Cuba. Estudios realizados demuestran la urdimbre de una trama comunicativa empática entre artistas e intelectuales cubanos y mexicanos a través de publicaciones y cartas cruzadas, viajes de estudio o de exilio, en un proceso que se extiende desde los años veinte hasta la primera década de 1960.

Numerosas ciudades latinoamericanas han recordado a los muralistas mexicanos este año que coincide con el centenario de Frida Kahlo y el cincuentenario del fallecimiento de Diego Rivera. Entre las menciones más significativas están las dos primeras ediciones mexicanas de Canto General, de Pablo Neruda, ilustradas por Siqueiros y Rivera y cuyos 300 ejemplares iniciales, firmados por Siqueiros, Rivera y Neruda en simbólica ceremonia, fueron destinados a suscriptores de Rusia, Italia, Hungría, Inglaterra, España, Estados Unidos, Francia, Checoslovaquia y América Latina.

En esta capital varias instituciones han preparado una extensa agenda que abarca la literatura, la música y el cine. Para el Museo Nacional de Bellas Artes ha sido un honor unir sus esfuerzos a ese empeño y, a través de la obra de tres grandes figuras, acreditar la indisoluble hermandad entre México y Cuba.

Tomado de Boletín del Museo Nacional de Bellas Artes