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Me han ofrecido realizar una exposición
personal en Aunque mi encuentro con el Japón
y con el maestro Eikoh Hosoe datan de algún tiempo, yo recuerdo que mi
primer contacto con ese país fue en mi juventud y se lo debo al gran cineasta
Akira Kurosawa y al actor Toshiro Mifune, con los filmes Los
siete samurais, Rashomón,
Barba roja
y Trono de Sangre, y por supuesto a mis grandes amigos japoneses, los
profesores Okamura y Kaneko, del Instituto Politécnico de Artes de Tokio
(Universidad de Tokio),quienes fueron los que me invitaron
a mostrar mi obra y a visitar
Japón. Cuando visite Japón por primera
vez en 1997, tuve el honor de ser
presentado ante el público japonés por el maestro Hosoe. Regresé en el año 2005 y nuevamente
es Hosoe quien presenta mi exposición, pienso que es demasiada la gentileza
de este gran fotógrafo hacia mi persona. Ahora volvemos a encontrarnos,
pero en esta ocasión en La Habana en Mario Díaz El Mundo de Eikoh Hosoe La mitología, el teatro, la energía
latente en la cultura del Japón sintoísta, las fuerzas de la naturaleza,
el cuerpo humano, han sido fuentes de inspiración indudables en la obra
de Eiko Hosoe. Si el misterio de la
fotografía nace del osado proyecto de congelar un segundo en la vorágine
de eventos cotidianos, la selección de fotografías que se presentan en
esta muestra llevan la impronta de un artista que ha sabido atrapar la
expresión contenida y el atractivo
de la gestualidad corporal. Cuatro de las series producidas
por el reconocido fotógrafo japonés se hallan representadas en la muestra:
Hombre y mujer, Calvario de Rosas (donde retrata al famoso escritor Yukio
Mishima), Kamaitachi (inspirada en famosas leyendas rurales japonesas)
y Abrazo. Como si se tratara de una ofrenda
religiosa, sus imágenes parecen contener algo de la limpieza o depuración
ritual inspirada en los ciclos estacionales, las etapas de la vida y las
formas del cuerpo humano. Su trabajo titulado Calvario de Rosas le ganó
fama internacional y fue descrita por el propio Mishima como una “experiencia
emocionante”. La serie posee recursos altamente expresivos e inquietantes
composiciones que presentan la belleza del cuerpo masculino con un profundo
erotismo. En series como Hombre y Mujer o Abrazo el ser humano se desidentifica
u objetualiza, a la vez que encuentra posibilidades sensoriales y expresivas
contenidas en los “pares” femenino y masculino que en la filosofía budista
se hallan en combinación, armonía o desapego. Osadas composiciones e imágenes
de impacto le han ganado a este fotógrafo un lugar preponderante en el
mundo artístico internacional. Su obra significa un importante legado
junto al de otros escritores, cineastas y artistas de su país que han
creado paradigmas en el terreno de la cultura. Mabel Llevat Soy Mayor información: fototeca@cubarte.cult.cu
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