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Raúl Martínez: el arte Pop de La muestra de fotografías, óleos,
dibujos, collages procedentes de la colección del dramaturgo Abelardo
Estorino, su compañero de vida, presentaron ante el público norteamericano
la creatividad de uno de los artistas más importantes del arte cubano
del siglo XX. La muestra contó con apoyo de Desde inicios de los años 50,
junto a creadores como Guido Llinás y Tomás Oliva, Raúl integró el grupo
denominado Los Once, que asumió el Expresionismo Abstracto de La creación de grandes lienzos
abstractos continuó hasta 1963. Con la serie Homenajes (1964) Martínez se apartó de la ortodoxia abstracta para
convertir la pintura en un campo expandido. En ella integró dos elementos:
fragmentos de objetos “reales”, muebles, portadas de revistas, fotos
de familia, que fueron fundidos a la estética espontánea del graffiti
callejero: las consignas político-revolucionarias que los cubanos escribían
con entusiasmo en las paredes de las ciudades. Contemporáneo del norteamericano
Rauschenberg, las pinturas de Martínez se convirtieron en la crónica
no oficial de un país en cambio. Su creatividad se extendió más
allá de la pintura. Impartió clases de Diseño en En el lienzo mural Isla 70 (1970, sala permanente Museo Nacional
de Bellas Artes de Cuba) reflejó los rostros jóvenes de la isla
junto a sus líderes y, a partir de 1978, con |
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