Sin título, 1997
ANTOLÓGICA (1969-2003)

El Centro Cultural Recoleta, dependiente de la Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad, se complace en anunciar la realización de la muestra ANTOLÓGICA (1969-2003) del artista argentino Roberto Elía, con la curaduría de Mercedes Casanegra y la Dirección de Montaje de Gustavo Vázquez Ocampo, en la Sala Cronopios desde el 3 de Septiembre.

Dice la curadora: En más de treinta años de carrera, Roberto Elía ha abordado con idéntica calidad y pareja eficacia una amplia diversidad de disciplinas artísticas, en un arco que abarca los objetos, la obra gráfica, la pintura, las instalaciones, y también la elaboración de piezas de elusiva dilucidación, que escapan nítidamente a la clasificación fácil o al encuadre cómodo. Con una enorme capacidad de transformar en un universo íntimo, inconfundiblemente propio, los materiales, recursos y herramientas más heterogéneos, Roberto Elía ha operado incesantemente sobre los discursos y lenguajes visuales, conceptuales y escrituriales con una sensibilidad tan depurada como estratégica para extraer de ellos la sorpresa, el hallazgo, la irrupción de una nueva luz, allí donde el elemento elegido parece haber agotado su posibilidad de efecto y significación. Siempre empeñado lúcidamente en la operación de múltiples transformaciones sobre el escenario constantemente dinámico y móvil de sus reconocidos signos autorales, Roberto Elía despliega un mundo que es a un tiempo materia, idea, concepto, metáfora y, en última instancia, revelación, sin cobijarse en ningún otro sistema que no sea aquél de su poderosa imaginación y elocuente vibración creadora.

Dice Philippe Cyroulnik en el texto que acompaña el catálogo de la muestra del artista en el Centre Regional d'Art Contemporain, de Montebéliard, Francia: "Roberto Elía es uno de los artistas más destacados de la escena argentina. Su obra se puede citar, en principio, bajo la órbita de Borges y Duchamp, de Cortázar y Beuys. Elía tiene una predisposición a incorporar los objetos, los signos y las cosas en su polisemia latente y, a través de su nueva disposición, hacerlos manifiestos. El mundo es para él simultáneamente magia, evidencia y enigma, que hacen el lazo y el laberinto de un objeto, de un continente y de una identidad hacia el otro".