Una colección de libros-objetos y carpetas de artistas

Imna Arroyo (Rep. Dominicana) - La sagrada familia

 

Entre las múltiples aristas que posee la Colección Arte de Nuestra América “Haydee Santamaría”, destaca la presencia de un fondo considerable de libros y carpetas/portafolios de artistas que, a lo largo de las casi seis décadas de existencia de la Casa de las Américas, ha sido el testimonio de una de las más fructíferas combinaciones del arte y la literatura.

En efecto en las obras de este género lo visual y lo textual se entretejen cómplices en una visión a veces crítica de la historia, la memoria, el presente, desde un enfoque muchas veces profundamente humanista y conceptual, y otras desde el divertimento y la experimentación. Los límites entre lo escultórico y la planimetría del pliego de papel, entre la idea y su concreción plástica, hacen de los libros de artistas un género que, si bien tuvo grandes figuras en el arte del siglo XX e impulsó y bebió de otras vertientes como la poesía visual y el arte correo, aún en el nuevo milenio continúa atrayendo la atención de jóvenes creadores.

La Colección Arte de Nuestra América desde los tempranos años 60, en que la manifestación despuntaba con fuerza en la región latinoamericana comenzó a incorporar obras de artistas por entonces muy jóvenes que hoy son figuras de referencia en el arte del continente. Es así que de José Guadalupe Posada (México) a Roberto Matta (Chile), encontramos las obras de otros “adelantados” en el género como Edgardo Antonio Vigo (Argentina), Sérvulo Esmeraldo (Brasil), Roger Bru (Chile), René Portocarrero (Cuba), Antonio Frasconi (Uruguay), Mateo Manaure (Venezuela) o Antonio Saura (España). Y ya en los años 80 y 90, en Cuba, figuras como Ricardo Rodríguez Brey o Carlos Estévez.

La realización en 1990 de la muestra El libro Objeto en la Galería Latinoamericana de la institución daría cuenta de varias décadas de coleccionismo del género, y visualizaría de forma unitaria, por primera vez, los fondos de libro de artistas presentes en la colección. Luego, en 2014, la exposición América Ilustrada. Gráfica-libro-objeto en la Colección Arte de Nuestra América exploraría los vínculos entre el arte grafico y los libros de artistas, desde el tópico de la edición limitada que ambas manifestaciones comparten en ocasiones. Ahí se incluirían piezas de reciente donación a la institución como las obras de Antonio Martorell (Puerto Rico) e Inma Arroyo (República Dominicana). De este modo, la sección de Libros-objetos y carpetas/portafolios de artistas ve enriquecidos sistemáticamente sus fondos -actualizando el quehacer de creadores ya consagrados como Luis Tomasello (Argentina), o presentando otros muy jóvenes (volumen Privacidad, colectivo de artistas cubanos)-, al tiempo que da cuenta de los derroteros del pensamiento y la experimentación en el arte latinoamericano-caribeño contemporáneo.