Memorias es una sección de Arteamérica que trata de rescatar documentos históricos fundamentales para comprender el desarrollo de las artes visuales de América Latina y el Caribe.

Queremos proponerle Claves del Arte de Nuestra América. Documentos inaugurales, textos editados a fines de la década del ochenta por la Dirección de Artes Plásticas de la Casa de las Américas, con el objetivo de dar a conocer la historia fundacional de las vanguardias artísticas del continente.

Diversos han sido los caminos recorridos por el Arte Latinoamericano durante el pasado siglo, diversas también las poéticas y maneras de hacer, de los protagonistas de esa épica, que asumieron de manera consciente los nuevos lenguajes de las vanguardias europeas con una posición crítica ante la fuente, en defensa de lo autóctono.

Este espacio pretende convertirse en una fuente obligatoria de consulta para aquellos especialistas que llevan a cabo indagaciones en torno al nacimiento, vigencia y desarrollo de los grandes eventos y movimientos artísticos, que han tenido lugar en nuestras regiones.


AMAUTA

Esta revista, en el cambio intelectual, no representa un grupo. Representa, más bien, un movimiento, un espíritu.

En el Perú se siente desde hace algún tiempo una corriente, cada día más vigorosa y definida, de renovación. A los fautores de esta renovación se les llama vanguardistas, socialistas, revolucionarios, etc. La historia no los ha bautizado definitivamente todavía. Existen entre ellos algunas discrepancias formales, algunas diferencias psicológicas. Pero por encima de lo que los aproxima y mancomuna: su voluntad de crear un Perú nuevo dentro del mundo nuevo. La inteligencia, la coordinación de los más volitivos de estos elementos, progresan gradualmente.

El movimeinto intelectual y espiritual adquiere poco a poco organicidad. Con la aparación de "AMAUTA" entra en una fase de definición.

"AMAUTA" ha tenido un proceso normal de gestatación. No nace de súbito por determinación exclusivamente mía. Yo vine de Europa con el propósito de fundar una revista. Dolorosas viscisitudes personales no me permitieron cumplirlo. Pero este tiempo no ha transcurrido en balde. Mi fuerza se ha articulado con el de otros intelectuales y artistas que piensan y sienten parecidamente a mí. Hace dos años, esta revista habría sido una voz un tanto personal. Ahora es la voz de un movimiento y de una generación.

El primer resultado que los escritores de "AMAUTA" nos proponemos obtener es el de acordarnos y conocernos mejor nosotros mismos. El trabajo de la revista nos solidarizará más. Al mismo tiempo que atraerá a otros buenos elementos, alejará a algunas fluctuantes y desganados que por ahora coquetean con el vanguardismo, pero que apenas éste les demande un sacrificio, se apresurarán a dejarlo. "AMAUTA" cribará a los hombres de la vanguardia militantes y simpatizantes- hasta para separar la paja del grano. Producirá o precipitará un fenómeno de polarización y concentración.

No hace falta declarar expresamente que "AMAUTA" no es una tribuna libre abierta a todos loas vientos del espíritu. Los que fundamos esta revista no concebimos una cultura y un arte agnósticos. Nos sentimos una fuerza beligerante, polémica, No le hacemos ninguna concesión al criteriio generalmente falaz de la tolerancia de las ideas.

Para nosotros hay ideas buenas e ideas malas. En el prólogo de mi libro "La Escena Contemporánea" escribí que soy un hombre con filiación y una fé. Lo mismo puedo decir de esta revista que rechaza todo lo que es contrario a su ideología así como todo lo que traduce ideología alguna.

Para presentar "AMAUTA", están de más las palabras solemnes. Quiero proscribir de esta revista la retórica. Me parece absolutamente inútiles los programas. El Perú es un país de rótulos y de etiquetas. Hagamos al fin alguna cosa con contenido, vale decir con espíritu. "AMAUTA" por otra parte no tiene necesidad de un programa; tiene necesidad tan solo de un destino, de un objeto.

El título preocupará probablemente a algunos. Esto se deberá a la importancia excesiva, fundamental que tiene entre nosotros el rótulo. No se mire en este caso a la acepción estricta de la palabra. El título no traduce sino nuestra adhesión a la Raza, no refleja sino nuestro homenaje al Incaismo. Pero específicamente la palabra "Amauta" adquiere con esta revista una acepción. La vamos a crear otra vez.

El objeto de esta revista es el de plantear, esclarecer y conocer los problemas peruanos desde puntos de vistas doctrinarios y científicos. Pero consideraremos siempre al Perú dentro del panorama del mundo. Estudiaremos todos los grandes movimientos de renovación-políticos, filosóficos, artísticos, literarios, científicos. Todo lo humano es nuestro. Esta revista vinculará a los hombres nuevos del Perú, primero con los de los otros pueblos de América, en seguida con los de otros pueblos del mundo.

Nada más agregaré. Hará que ser muy poco perspicaz para no darse cuenta de que el Perú le nace en este momento una revista histórica.

José Carlos Mariátegui
Revista Amauta, 1926