Dos décadas de escultura en la Colección Arte de Nuestra América


Rodolfo Krasno - Argentina - Los deditos (fragmento) - 1979

 

Los estudios sobre la escultura contemporánea han arrojado luz acerca de la significación e impronta que la vertiente abstracta dejó en esta manifestación a nivel mundial.

En específico en América Latina, desde los años cincuenta se observó un auge de las formas geométricas y abstractas en la práctica escultórica.

La experimentación formal introdujo nuevos temas, materiales y espacios, para llegar, con el cinetismo, al final de un camino en el que se fusionan de forma orgánica la arquitectura y el urbanismo con la escultura y su conquista del espacio público.  

Por otro lado, las consiguientes mutaciones con la emergencia de nuevas prácticas artísticas tales como la instalación y/o los llamados enviroments, imponen una re–definición del universo escultórico a fin de determinar  su especificidad y vigencia.

Asimismo, esta riqueza se ve potenciada por la pretensión de muchos creadores de incluir al espectador (receptor) como parte activa de la concepción de la obra.

De esta forma, se conciben piezas de pequeño y gran formato que se completan con la participación del espectador a través de la experiencia estética derivada de la interacción lúdica o sensorial.

Inclusive, la escultura que mantuvo su anclaje en el realismo vio modificado su objeto de representación volviéndose más sintética y depurada. 

Desde su fundación en 1959, la Casa de las Américas tuvo entre sus principales objetivos la investigación y sistemática promoción de las diferentes manifestaciones de las artes visuales.

La escultura no escapó a este impulso y se realizaron importantes exhibiciones de diversos autores que han ofrecido un amplio panorama del arte escultórico en Latinoamérica y el Caribe: Le Parc (1970), Baila Mecánica (Feliza Burzstyn, 1980), Krasno (1984), León Ferrari (1983), Modulaciones (Le Parc, 1981), La trama urbana de Sao Paulo (Joao Rossi, 1987), Milton Barragán (1989), Oswaldo Vigas: Un hombre americano (1996), Los hijos de Pedro Pan (Ernesto Pujols, 1995) y Mutaciones (Silvano Lora, 2000), por sólo citar algunas.

La Colección Arte de Nuestra América que hoy alberga nuestra institución comprende un patrimonio artístico excepcional creado fundamentalmente a partir de donaciones que los artistas latinoamericanos han realizado.

Entre ellos destacan importantes escultores como Julio Le Parc (Argentina), Frank Zicarelli (Venezuela), Rodolfo Krasno (Argentina), Sandú Darié (Rumanía–Cuba), Sérvulo Esmeraldo (Brasil), Gabriel Marcos (Venezuela) y León Ferrari (Argentina).

  Sérvulo Esmeraldo - Brasil - Continuel -  1972 Sérvulo Esmeraldo - Brasil - Dado - 1972
  Camargo - Brasil- Relieve 292 - 1970 Enrique Salamanca - España - Triángulo giratorio - s.f
  Frank Zicarelly - Venezuela - Columna móvil - 1975 León Ferrari- Argentina - Estructura vibrante- 1981
    Sandú Darié - Rumanía-Cuba -  Artefacto para pensar - 1967-68   Gabriel Marcos - Venezuela - Estructura combinatoria - 1975
         
    Víctor Delfín - Perú- Condor - 1979   Feliza Burztyn - Colombia - Coral - 1978
         
    Feliza Burztyn - Colombia - Sin título- 1978   Rodolfo Krasno - Argentina - Huevo reprimido - 1981
         
    Rodolfo Krasno - Argentina -Te saludo María - 1977   Rodolfo Krasno - Argentina - Ya está - 1981
         
    Julio Le Parc -  Argentina - Cloison grillé - 1970   Cary Monserrat - Venezuela - Atrapado - 1973
         
    Rodolfo Krasno - Argentina -Huevo neofósil -1977   Rodolfo Krasno - Argentina -  Los deditos - 1979
         
        Milton Barragán - Ecuador - La gente - 1982